Casas de playa


Casas de playa





¿Quién no ha soñado con pasar el verano en una casa fabulosa al pie de playa en Puerto Vallarta?

Siempre que se acerca el verano deseamos salir de la ciudad, relajarnos, pasar unos días sin preocupaciones, y más que nada estar en un lugar paradisíaco donde lo único importante es a dónde vamos a pasear. Uno de los primeros ítems que tenemos en cuenta es alejarnos de ruidos, que el lugar sea perfecto, con vistas increíbles, lugares cercanos para disfrutar de la gastronomía, que el ambiente sea alegre, festivo, que los habitantes del lugar sean cordiales y serviciales. Todos estos detalles que parecen mínimos no lo son y de esto depende que nuestras vacaciones sean realmente inolvidables.

casas de playa

Qué placentero sería si nos hiciéramos una escapada a una casa de ensueños que se encuentra a orillas del mar en México, donde podemos escuchar el ruido del agua, la paz del viento moviendo las palmeras y el cantar de los pájaros. La vista desde la ventana es el horizonte acuoso con olas que rompen en las rocas. Un balcón donde podemos sentarnos a disfrutar de la noche con el cielo estrellado, la temperatura ideal que necesita nuestro cuerpo para relajarse y sentirse en el paraíso. Rodeado de pequeñas montañas que hacen de muralla a un mar que no deja de moverse.

casa de playa

No debemos perdernos de los diseños de fachada de las casas en Puerto Vallarta, de colores simples como el blanco, con ventanas de madera y puertas de hierro como las que se usaban en los tiempos coloniales con vistas exclusivas hacia la playa, donde se pueden apreciar el color celeste verdoso del mar. Los patios internos compuestos por suelos de piedras rusticas y palmeras le dan ese aire marítimo que necesitamos para sentirnos en vacaciones.

casas en la playa

Y cómo no sentirnos a gusto en esta clase de casas de playa, donde podemos darnos un baño de inmersión con una vista al mar a través de las ventanas de madera, difícil de conseguir en otros sitios. Cerrar los ojos mientras te duchas y escuchar el ruido del oleaje no tiene precio, unas velas, sales y espuma terminaran de relajarte.

casa en la playa

Al llegar la noche necesitamos de un rincón donde podamos apreciar la belleza del paisaje, como una pequeña glorieta de madera, con unos sillones donde podamos recostarnos. Una piscina diseñada con venecitas de colores marinos terminan de ambientar el lugar perfecto para pasar las próximas vacaciones.