Comunicación lingüística


Comunicación lingüística





La comunicación lingüística se divide en seis sectores básicos el “Referencial”, la “Emotiva”, la “Poética”, la “Conativa”, la “Fática” y la “Metalingüistica”. La Referencial, Representativa o Formativa es la función del lenguaje relacionada con  el referente o el contexto o cualquier forma exterior del propio acto comunicativo, se puede decir que la comunicación más evidente del lenguaje a primera vista. Como ejemplos podemos mencionar: El hombre y la mujer son seres racionales. La mesa está ahí. Hoy es día miércoles 9 de febrero. El gato es blanco.

Comunicación  lingüistica

El Lenguaje Emotivo, Expresivo o Sintomático se encuentra en la primera persona y tiene sentido de identificación. Este tipo de lenguaje permite al emisor expresar sus sentimientos, estados de ánimo o aptitudes. Como ejemplos podemos mencionar: Estoy enamorado de esa mujer. Hoy estoy muy contento. El lenguaje poético es específicamente el más romántico y el que no pierde vigencia donde el juego de palabras expresan significados muchas veces ambiguos. Como ejemplo podemos señalar: El rostro que puede hablar con los ojos, también puede besar y acariciar con la mirada.

Comunicación lingüistica

El Lenguaje Conativo o Apelativo es aquel que indica o solicita determinada acción como la solicitud al oyente para que haga algo determinado por ejemplo: Serra la ventana por favor. El lenguaje Fático tiene la función de prolongar, interrumpir o finalizar una conversación con los términos: Esta bien. De acuerdo. Te escucho. Perfecto. Por supuesto. El Lenguaje de Función Metalingüística señala referencias del mismo lenguaje como sostener que: Héctor tiene 6 letras y lleva tilde en la “e”. Es una manera de referenciar a la propia lengua con diferentes formas o afirmaciones.