Iluminar ambientes


Iluminar ambientes





La iluminación de los ambientes de forma natural es casi tan importante como la circulación del aire para lograr una la ventilación no forzada. El ojo está preparado para una visión dentro de los parámetros de luminosidad media para no afectar el iris con cierres o aperturas violentas por falta de luz o por encandilamientos.

Iluminar ambientes

En penumbras el ojo necesita de la total apertura del iris para poder divisar objetos y el exceso de luminosidad puede provocar dolor en el globo ocular similar a los resplandores provocados por los paisajes totalmente nevados.

Los ambientes se deben iluminar artificialmente de forma pareja por medio de luces difusas que iluminan sin sombras profundas. En los sectores dedicados a la lectura o tareas específicas se pueden aumentar el nivel lumínico por medio de lámparas direccionales teniendo en cuenta que las lámparas de filamento incandescentes cambia la tonalidad de los colores virando al rojizo y las de luz fluorescente hacia el azul.