Losa reticular


Losa reticular





Las losas reticulares son una forma de economizar concreto de colado en las losas sin perder solidez. Los espacios de las losas reticulares se pueden obtener por medio de ladrillos cerámicos huecos denominados “sapos”, con bloques de telgopor- poliestireno expandido– esferas de caucho infladas o directamente con un armado especial del encofrado para que queden huecos o espacios libres. Las losas reticulares son más livianas y resistentes y su conformación facilita el rápido fraguado del concreto y menor peso en toda la estructura.

En los grandes espacios techados donde se construyen pilares y losas de hormigón las losas reticulares son las apropiadas por reducir el peso de toda la estructura y por otorgar solidez, practicidad y economía en materiales. Las estructuras de hierro de las losas reticulares están encadenadas con refuerzos en las vigas que se entrecruzan formando un cuadrado o rectángulo según el criterio de ingeniería aplicado.

Losa reticular (2)

En la actualidad la mayoría de los edificios de altura que tienen varios pisos aplican el criterio de losas reticulares disminuyendo el peso de toda la estructura en un 30% y reduciendo el costo de materiales de hormigonado en un 40%.

Losa reticular

Las losas reticulares permiten colocar las cañerías de desagües de los baños de los pisos superiores sin que estos queden a la vista al estar instalados dentro del espacio libre de las retículas de la losa. Otras de las virtudes de las losas reticulares es que son aislantes de temperaturas y a la vez actúan como separador sonoro entre los pisos al llevar un techo o cielorraso por medio de construcciones secas de placas de yeso.